Ahora o nunca

Ahora o nunca, 6.0 out of 10 based on 3 ratings

1.Ficha técncica

Dirección: Rob Reiner.
Título original: The bucket list
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 97 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Jack Nicholson (Edward Cole), Morgan Freeman (Carter Chambers), Sean Hayes (Thomas), Rob Morrow (Dr. Hollins), Beverly Todd (Virginia), Alfonso Freeman (Roger Chambers), Rowena King (Angelica).
Guión: Justin Zackham.
Producción: Craig Zadan, Neil Meron, Alan Greisman y Rob Reiner.
Música: Marc Shaiman.
Fotografía:
John Schwartzman.
Montaje: Robert Leighton.
Diseño de producción: Bill Brzeski.
Vestuario: Molly Maginnis.

2.Sinopsis

Una pareja de enfermos terminales de cáncer, de caracteres y mundos completamente opuestos, entablan amistad. Edward Cole es un engreído millonario mientras que Carter Chambers es un modesto mecánico. A pesar de todo, deciden emprender juntos un último viaje para poder hacer, antes de morir, todas las cosas que siempre han deseado. (FILMAFFINITY)

3.¿Por qué “Ahora o nunca” es una película vocacional? Apuntes para el animador.

Rob Reiner nos ofrece una película irregular sobre el sentido de la vida a partir de la experiencia de dos enfermos de cáncer en fase terminal. La idea original de presentar un drama con aires de comedia es de agradecer aunque a veces pueden parecer inverosímiles algunas escenas. Como ha señalado la crítica, el guión está demasiado teledirigido a un final previsible en el que se busca fácilmente la emoción del espectador y la lagrimilla sensiblera. No obstante, es una película que se ve con gusto, sobre todo por las buenas interpretaciones de Jack Nicholson y Morgan Freeman.

A pesar de estas debilidades “Ahora o nunca” nos permite reflexionar sobre algunos elementos vocacionales interesantes. En este sentido el comienzo de la película se nos presenta ya como una reflexión sobre el valor de la vida:

Es difícil medir el valor de la vida de una persona. Para algunos se mide por los seres que deja atrás, para otros se mide por la fe, para otros por el amor. Para otros la vida no tiene ningún significado. Para mí, yo creo que uno se mide por aquellos que se han medido por él”.

¿Cuál es el valor de la vida? ¿Dónde encontrar la felicidad en la vida? Para responder a estas preguntas, el director nos presenta dos personajes contrapuestos, con dos maneras diferentes de plantearse la existencia, pero que se encuentran sufriendo una misma situación: el cáncer. Esta situación y el dilema que se les plantea nos lo presenta así Leandro Marque: “Uno, Edward, es millonario, es el mismísimo dueño del hospital, un ser solitario aunque se haya casado en varias ocasiones, una persona excéntrica y arrogante. Carter, el otro, trabaja como mecánico, es callado, modesto, querido por su familia, y está casado desde hace más de 40 años con la misma mujer. La convivencia en el hospital les acerca tanto como les une el compartir la gravedad de la enfermedad que padecen. Un buen día se enteran que les queda poco tiempo de vida. En ese momento, el filme pone en evidencia uno de los interrogantes que lo motorizan: ¿qué hacer ante una situación límite así: dedicarse a disfrutar lo que queda o destinar ese tiempo a resignarse a morir pronto?

Esta pregunta que plantea Leandro Marque deviene una pregunta personal: ¿qué haría yo en una situación parecida? Edward propone irse “a lo grande” porque nunca es tarde. La disyuntiva es clara: ahora o nunca. Y a partir de ahí se dedican a dar rienda suelta a la imaginación y a hacer realidad todos los sueños que siempre han querido realizar, sueños muy discutibles, y que han puesto en la lista de “cosas para hacer antes de morir”. ¿Es valiente lo que hacen? ¿Es tirar la toalla? En todo caso es una huída hacia adelante, una huída egoísta. “Nuestros protagonistas intentan dar la espalda a su destino, al menos hasta que hagan realidad sus más primitivas y sus más superfluas aspiraciones. Pero ellos mismos se darán cuenta de que no importa lo que hagas sino con quién compartes esos momentos inolvidables. Su amistad se convierte en su verdadero descubrimiento. El amor que surge entre ellos es más fuerte que su funesto final. Entonces, entre los dos, en medio de tanto estrambótico propósito (practicar caída libre, conducir un coche de carreras o visitar medio mundo), descubrirán lo que es para ellos la felicidad”. (Tomado de Francisco Arellano)

Sí, al final descubrirán que lo que buscaban estaba más cerca de lo que creían. Lo que parecía un juego para pasárselo bien los últimos días de vida, termina poniendo las cosas en su sitio. Carter redescubre su mujer Virginia y su familia. Y Edward, su hija. Es ahí donde encuentran la felicidad, en las relaciones con las personas que nos quieren y a las que queremos, aunque el amor se haya vuelto rancio con el tiempo.

Con razón Edward puede decir que Carter les salvó la vida. Porque hay más cambio en Edward que en Carter. ¿Por qué? Quizá porque cada uno parte de un punto de partida muy distinto. Edward es un sibarita egocéntrico y materialista, para botón de muestra su gusto excéntrico por un particular café. En Carter encontramos una espiritualidad. Cuando reflexionan sobre la fe, Edward reconoce que no cree en nada: “vivimos, morimos y la noria sigue girando”.  Pero Carter sólo puede dar el testimonio de su fe: “sólo tengo fe”. Algo suficiente para situarse de otra manera ante la vida, la enfermedad y la muerte.

Carter, además, reflexiona. Y sobre la pirámide hace reflexionar a Edward sobre el sentido de la muerte. Son interesantes las dos preguntas que, según la creencia de los egipcios sobre la muerte, se hacen a los difuntos: ¿has encontrado la felicidad en tu vida?, ¿la has proporcionado a los demás?

Estas últimas consideraciones nos llevan a una reflexión vocacional porque la vocación es una manera de entender la vida como respuesta a una llamada. Por eso encontramos en “Ahora o nunca” valores vocacionales como el sentido de la vida, la felicidad, el servicio, la fe, la reconciliación, conversión. Situarnos anta la muerte puede servirnos para reconocer y descubrir lo verdaderamente importante de la vida y cuestionarse si la vida que llevamos vale la pena  y si tiene un valor profundo. Sólo encontraremos la felicidad en la vida si la vivimos en clave vocacional.

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • Describe la personalidad de Carter y Edward.
  • ¿Cuáles son las heridas que no han curado todavía?
  • ¿Cómo se sitúan ante la idea de una muerte próxima?
  • ¿Cuál es la postura de los dos con respecto a Dios y la fe?
  • ¿Cuál es el cambio que se va produciendo en ellos a lo largo del film?
  • ¿Cómo han encontrado la felicidad?

4.2.Nos interpela

  • ¿Cómo valoras la lista que han preparado los protagonistas? ¿Te parece bien?
  • ¿Qué harías tú si te dieran 6 meses de vida? ¿Qué escribirías tú en la lista?
  • ¿Has encontrado la felicidad en tu vida? ¿Cómo?
  • ¿Cómo has proporcionado felicidad a los otros?
  • ¿Quién podría decir que tú le has salvado la vida?
  • ¿Cómo medirías el valor de la vida?
  • Edward tiene una imagen distorsionada de Dios (“un mago con barita”) ¿Quién es Dios para ti?

4.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo.
  • Poema: QUEDA PROHIBIDO!!

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber qué hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar la felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
(Pablo Neruda)

  • Oración

Señor, como tú quieras…
Que me vaya como tú quieras.
Quiero vivir como tú quieras.
Como tú quieras…
Ayúdame a comprender tu voluntad.
Señor, cuando tú quieras…
Cuando tú quieras, ése es el momento.
Cuando tú quieras, estoy dispuesto.
Cuando tú quieras…
hoy y por siempre.
Señor, lo que tú quieras…
Lo que tú quieras, lo asumo.
Lo que tú quieras, es lo mejor.
Lo que tú quieras…
me basta con ser tuyo.
Señor, por que tú lo quieres…
Porque tú lo quieres, por eso es bueno.
Porque tú lo quieres, por eso me atrevo.
Porque tú lo quieres…
Mi corazón descansa en tus manos.
(Rupert Mayer S.J.)

-Palabra de Dios Mt 25, 14-30, la parábola de los talentos.

-Momento de silencio y reflexión personal. Después se puede compartir la Palabra de Dios meditada a luz del debate.

  • Decálogo de la serenidad

Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.
Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo.
Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en este.
Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias se adapten a mis deseos.
Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.
Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
Sólo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.
Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré a cabalidad, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
Sólo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.
Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y creer en la bondad.
(Juan XXIII)

  • Peticiones espontáneas.
  • Padrenuestro

(Preparado por Carlos Comendador)

Puedes ver aquí el trailer de la película.

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