Cautiva

1.Ficha técnica

Dirección y guión: Gastón Biraben.
País: Argentina.
Año: 2004.
Duración: 115 min.
Género: Drama.
Intérpretes: Bárbara Lombardo (Cristina Quadri/Sofía Lombardi), Mercedes Funes (Angélica), Susana Campos (Elisa Dominich), Hugo Arana (juez Barrenechea), Osvaldo Santoro (Pablo Quadri), Silvia Baylé (Adela de Quadri), Roxana Berco (Ana), Lidia Catalano (Martha).
Producción: Gastón Biraben.
Música: José Luis Castiñeira de Dios.
Fotografía: Carlos Torlaschi y Abel Peñalba.
Montaje: Tammis Chandler.
Dirección artística: María Ibañez y Nora Spivak.
Vestuario: Romina del Prete y Mercedes Colombo.

2.Sinopsis

Cristina, una joven de 15 años, es retirada abruptamente de su clase en un estricto colegio católico de Buenos Aires y llevada ante un juez quien le revela que ella es, en realidad, Sofía Lombardi, la hija de una pareja de jóvenes arquitectos desaparecidos durante los años 70. El juez le presenta a su abuela biológica. La adolescente, impactada y rechazando a esta extraña, se escapa del Palacio de Tribunales. A partir de ese momento comienza la búsqueda de su verdadera identidad.

3.¿Porqué “Cautiva” es una película vocacional? Apuntes para el animador

Esta película de Gastón Biraben nos va a servir para adentrarnos en unos de los temas fundamentales de toda vocación: el de la propia identidad. Lo que el director nos presenta es una mirada sobre una de tantas cicatrices producida por la dictadura argentina de la década de los 80. Aunque el tema es serio y provoca en nosotros la más grande indignación y rechazo, no nos vamos a centrar en el hecho histórico en sí, sino en la evolución psicológica de Cristina.

Efectivamente, cuando es aún una adolescente, en esa etapa de la vida donde uno pone las bases de su propio edificio personal, Cristina recibe la noticia de que sus padres no son aquellos con los que vive, que ella no es Cristina Quadri sino Sofía Lombardi. A partir de ese instante vivirá un drama sobre su propia identidad. ¿Quién es ella realmente? ¿Quiénes son sus padres adoptivos? ¿Quiénes son sus padres verdaderos? ¿Qué sentido tiene su presente ahora? ¿Cuál será su futuro?

Claudio D. Minghetti nos da una visión muy interesante de la película que reproducimos casi totalmente:
“¿Cómo puede reaccionar una adolescente al descubrir que su mundo estaba construido sobre odio, crímenes y mentiras, y que la fantasía de una familia como cualquier otra no era más que una teatralización llevada a las últimas consecuencias? De la noche a la mañana, y a pesar de su lógica resistencia, Cristina recupera el nombre de Sofía, a su abuela materna (Susana Campos), a sus tíos y primos, mucho más humildes que los propios. También los afectos y la memoria acerca de papá y mamá, dos jóvenes arquitectos de aquella convulsionada década del 70, que le habían arrebatado en Olmos, apenas abrió los ojos por primera vez.

No es nada fácil. ¿Cómo será, desde esa revelación, su relación con quienes la vieron crecer y la quisieron como una hija verdadera a pesar de sus secretos inconfesables? ¿Y con su abuela y primos, que la esperaron pacientemente por más de una década y media? Cristina (todavía se resiste a ser Sofía) llora en soledad. En un momento dice que se siente “usada” por unos y otros. En otro intenta entender las explicaciones de quienes por años, y más allá del engaño, la quisieron como una hija biológica, un amor apoyado en esa mentira que, tarde o temprano, terminaría revelándose. Los lazos de sangre son más fuertes de lo que la misma adolescente suponía.

Por eso mismo será ella la encargada de armar el trágico rompecabezas de lo arrebatado, al escuchar con atención a la enfermera que vio a su madre amamantarla por última vez. Con el dolor al que fue condenada en su mochila, esta vez sobre el regazo de la abuela, intenta resignarse. Sabe que será imposible, que lo ocurrido es para siempre.

Más allá del compromiso ético e ideológico, el debutante Gastón Birabén eligió la perspectiva de la misma protagonista heredera de un pasado que sigue a media luz: el de una adolescente que se siente cautiva de cuestiones que la fuerzan a tomar una postura de implacable verdad frente a tanta mentira, de franqueza contra hipocresía, de vida contra muerte. Lo hace sin caer en el panfleto, y al hacerlo de esta forma él mismo se ubica en el lugar de esta mujer partida al medio, dispuesta ahora a repensar su historia, la “historia”.

Nos servimos de esta película para cuestionarnos sobre nuestra propia identidad. Quizá vivimos como Cristina, cautivos y engañados en nuestro propio mundo, un mundo que hemos heredado de nuestra sociedad consumista. Quizá vivimos sin saber que tenemos un Padre (con mayúsculas) que nos ama personalmente pero que parece que hoy nos lo quisieran ocultar y decir que no existe, o cambiar su rostro para decirnos que nos humilla y nos oprime. Quizá pensamos que nuestra identidad está en lo que tenemos: ordenador, iphone, ipod, coche, ropa de marca, dinero, wii, etc… cuando nuestro corazón está vacío. Por eso, conviene preguntarnos por nuestra propia identidad y nuestro origen. ¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy en este mundo? ¿Para qué he sido creado? ¿Por quién? Responder a estas preguntas con sentido es el primer paso de todo proceso vocacional, por eso proponemos trabajar la película con adolescentes y jóvenes.

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿Cómo es la vida de Cristina antes de visitar al juez?
  • ¿Cómo reacciona ante la información que le da el juez? ¿Cuál es su situación personal en ese momento?
  • ¿Cómo va cambiando su manera de ver las cosas? ¿Quién le ayuda?
  • ¿Qué decisión toma al final? ¿Por qué?
  • ¿Te parece que el título de “Cautiva” es apropiado? ¿Por qué?

4.2.Nos interpela

  • ¿Alguna vez te has sentido como Cristina, desorientada, sin saber quién eres? ¿Cómo ha sido esta experiencia?
  • ¿Cuándo te planteas las preguntas fundamentales: “quién eres”, “de dónde vienes”,” por qué estás en el mundo”? ¿Qué sensaciones o sentimientos te provoca el planteártelas?
  • ¿Has encontrado una respuesta coherente?
  • Si te encuentras muy desorientado/a ¿has pedido ayuda a alguien?
  • ¿Has vivido la experiencia de redescubrir a Dios, a quien habías olvidado? ¿Qué cosas de vida ha sido para ti como “padres adoptivos” que han ocupado el lugar del verdadero Padre?
  • ¿Qué pinta Dios en la historia de tu vida? ¿Su presencia te ayuda a responder esas “preguntas fundamentales?

4.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo.
  • SALMO EN BUSCA DEL SENTIDO DE LA VIDA

Como si empezara a salir de un sueño, así me siento, Señor Jesús.
Comienzo a saborear el alba de un nuevo amanecer, y es algo así como la paz después de la tormenta.
Un arcoiris se abre sobre mi vida en búsqueda y ahora sé que después de la tempestad viene la calma.
Señor Jesús, Señor del sosiego y de la serenidad, acompáñame en este nuevo camino que estreno.

Yo quiero Señor, poner
mis ojos dentro.
Quiero abrir los ojos del corazón y con ‘nuevos ojos de ver’ mirar la luz y buscar el bien y la belleza, la verdad y el amor en mi corazón escondido y silencioso.
Quiero, Señor, construir
mi vida desde la Vida.
Quiero levantar mi vuelo desde una libertad responsable.
Quiero hacer verdad en mi camino desde la Verdad.
Quiero, Señor, vivir el amor y el servicio desde el Amor.
Te necesito, Tú que eres la respuesta a mi búsqueda.

Señor Jesús, yo quiero un
sentido para mi vida,
Quiero crecer en búsqueda de razones para mi existencia;
encontrar el ideal, la norma,
el modelo de ser hombre.
Quiero, Señor Jesús,
orientar mi vida, darle rumbo;
saber la razón de mi origen,
de dónde vengo.
Quiero que el río de
mi vida tenga en ti su
manantial.
Quiero saber la razón de
lo que haga en la vida;
saber si mi vida
vale la pena vivirla.
Quiero que el sentido de
mi vida seas tú.
Quiero saber hacia dónde camino, saber cual es el destino y la meta de mi vida.
Quiero que tú, Cristo el Señor, seas el final de mi camino.

Señor Jesús, no quiero una vida que se apoye desde fuera.
No quiero muletas que no me dejen ir lejos.
No quiero soportes que no aguanten mi libertad.
No quiero parches para mi camino, ni caretas para mis problemas.
No quiero manos que me empujen, ni que den cuerda a mi fracaso.
No quiero quedarme en la cáscara de las cosas mientras mi corazón se muere de hambre.
No quiero optar por la muerte, por la destrucción, por las cosas que se acaban, por el humo de pajas.
No quiero vivir desde la superficie, desde la piel.
No quiero ser vida vacía,
vida gastada.

Señor Jesús: ¡quiero vivir con fuerza y desde dentro!.
Señor Jesús, quiero pedirte fuerza para optar.
Fuerza para optar como persona, como hombre.
Fuerza para optar por
una fe recia en ti;
para optar por
la comunidad en que vivo.
Fuerza para optar por
un proyecto de vida;
para optar por
los necesitados de ayuda.
Fuerza para optar por
una vida sin término;
para optar y vivir siempre decidido a comenzar de nuevo.

Señor Jesús, abre mis ojos
a la luz de tu verdad.
Abre mis ojos al corazón del hombre que transciende;
a los valores de tu Reino.
Abre mis ojos a la bondad y la ternura, al perdón, a la justicia, a la fraternidad, a la verdad, a la pureza y a la sencillez.
Señor Jesús, abre mis ojos a los valores que no se acaban.
Señor Jesús, abre mis ojos más allá de tu muerte: a la luz y la libertad de tu Resurrección.

Tú, Señor Jesús, estás aquí, en mi nuevo camino.
Tú, Señor Jesús, estás aquí y me ofreces tu
proyecto de vida.
Yo cuento contigo:
eres la respuesta a
mi pregunta;
eres la razón a mis razones.
Yo cuento contigo:
eres el ideal de hombre
que yo quiero;
eres el proyecto que
yo asumo.
Yo cuento contigo:
eres la Persona y el Programa
de mi vida;
eres el sentido de mi vida.

(Se da un tiempo de reposo con música de fondo para que se pueda releer el salmo y hacer ecos de las frases más significativas)

  • Palabra de Dios: Lc 15, 11-32. La parábola del hijo pródigo. Volver al Padre…
  • Momento para reflexionar sobre la Palabra de Dios después de haber reflexionado sobre la película.
  • Y NO SE DECIRTE NADA

Rodeado por todas partes,
como una isla,
como una roca solitaria en la mar.

La marea crece,
sube y sube
hasta arriba y cubre la roca.
La erosiona por debajo y la traspasa.

La rodea y abraza por todas partes,
por arriba y por abajo,
por los lados.

Siento tu presencia que me envuelve
me empapa
y me llena.

Estoy metido en Ti.
Siento tu amor
que me toma en las olas de sus brazos,
me cubre de caricias
y me ama.
Y no me dice nada.

Y no sé decirte nada…

  • Padrenuestro

(Preparado por Carlos Comendador)

Aquí puedes ver el trailer de la película (en inglés).

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