El milagro de Anna Sullivan

El milagro de Anna Sullivan, 10.0 out of 10 based on 2 ratings

1.Ficha técnica

Título Original: The miracle worker
Año: 1962
Nacionalidad: EE. UU.
Dirección: Arthur Penn
Intérpretes: Anne Bancroft, Patty Duke, Andrew Prine, Inga Swenson, Victor Jory, Jack Hollander
Guión: William Gibson (sobre una obra de teatro de igual título de él mismo sobre la autobiografía de Hellen Keller)
Música: Laurence Rosenthal
Fotografía: Ernesto Caparrós
Productora: Metro Goldwyn Mayer
Duración: 107 minutos

2.Sinopsis

Una profesora con una infancia traumática trata de educar a una niña sorda, ciega y muda. Un oscuro complejo de culpabilidad, por la muerte de su hermano, impulsa a la pedagoga a redimirse mediante la educación de la niña. Cuando llega a la casa donde vive la joven se encuentra con una familia que ha mantenido a la niña a su antojo, ante la incapacidad de los padres para poder educarla. Hellen es considerada como una desgracia de la naturaleza que no tiene remisión y con la cual es imposible entablar cualquier comunicación. Tan sólo la madre es quien mantiene una leve esperanza. La adolescente, por su parte, vive en un mundo propio completamente ajeno. No sabe cómo romper esta burbuja hasta que llega Ana Sullivan, quien con mucha paciencia y rigor se encargará de su educación. Pero que Hellen pueda llegar a comunicarse haría falta un milagro. (FILMAFFINITY)

3.¿Porqué “El milagro de Ana Sullivan” es una película vocacional? Apuntes para el animador

El milagro de Ana Sullivan es una entrañable película que ha dejado una honda impresión en mucha gente a lo largo de sus casi 50 años de existencia. El aspecto central del film es la relación y los métodos educativos entre Hellen, una niña sorda, ciega y muda, y su educadora, Ana Sullivan, que está basada en hechos reales. Aunque el aspecto central es educativo y da lugar a un debate sobre cómo armonizar la exigencia y la comprensión, nosotros, como siempre, vamos a hacer una lectura vocacional de la película, porque la historia nos ofrece además algunas referencias bíblicas y teológicas.

El comienzo del film nos presenta a Helen y su entorno familiar. Su hermano la rechaza como una desgracia de la naturaleza, su padre se resigna y sólo su madre tiene un deseo de comunicarse con ella pero, esclava del fatalismo y un exceso de protección, no sabe cómo. Esta situación provoca grandes discusiones y una cierta desestabilidad en la familia. Finalmente, se ponen de acuerdo para llamar a una institutriz que vendrá de Boston: Ana Sullivan.

Ana es una joven testaruda y algo fuerte en sus modales, con un pasado tormentoso en un hospicio, que carga aún con la culpa por la muerte de su hermano, y que ha sufrido varias operaciones en sus ojos para tener la vista. Todo este perfil hace que el padre de Hellen desconfíe de ella como la más adecuada.

Pero algo nos llama ya la atención en Ana porque quiere ver y conocer cuanto antes a Hellen, Su primer encuentro en los escalones de la casa es ya una lección. Para ella, no hay tiempo que perder, porque “no tiene otra cosa que hacer u otro sitio a donde ir”. Después las cosas no serán fáciles pues tendrá que vencer la agresividad de la chica con fuerza y mucha paciencia.

El gran drama que vive Ana en su interior es la lucha entre la frustración y la esperanza. Quiere comunicarse con Hellen, quiere hacerla salir del cascarón (precioso el símbolo que utiliza el director), quiere desenterrar su alma humana… Pero se siente frustrada. Para la familia, Hellen ha hecho un gran avance y todos están satisfechos, todos… menos Hellen, por su deseo de saber, y Ana, por sus ideales y sus esperanzas. Ella no quiere que Hellen se limite a obedecer porque “la obediencia sin comprensión es también ceguera”. Quiere que sea una persona con su dignidad y su capacidad de comunicación; quiere, en definitiva, enseñarle el lenguaje. Y lo expresa así justo antes de dejar la casita de la granja: “Todo lo que el hombre piensa, siente y sabe lo que expresa con palabras. Y yo sé que estoy segura que de con una palabra conseguiría poner el mundo en tus manos. Y bien sabe Dios que no me conformaré con menos”.

No tendrá un trabajo fácil debido al historial de la familia y sus hábitos que han hecho de la compasión, la excesiva protección y la indiferencia, su manera de relacionarse con Hellen. Ana, por su parte, es demasiado rígida y no llega a saber mostrarle el amor que Hellen necesita. Sí, Ana reconoce que ella también necesita ayuda, cree que tiene porqué quererla porque no es su hija. Se equivoca.
Desde un punto de vista pedagógico, Mauricio Játiva nos ofrece este perfil de Ana Sullivan:

• No desfallece: actitud firme (¿excesiva?). Educar es un auténtico reto: siempre es complicado, no tirar la toalla, no hay casos perdidos. Fortaleza, constancia y mucha paciencia.
• Planifica una estrategia: fuera improvisaciones; los problemas no suelen solucionarse solos. No buscar resultados inmediatos.
• Actitud creativa: flexibilidad, originalidad, redefinición; piensa en alternativas (trasladarla a la casa de campo). Las dificultades no la paralizan.
• Pensamiento positivo (se fija en lo que estima la gran capacidad de aprender de Hellen.
• Su total disponibilidad.

Consideramos “El milagro de Ana Sullivan” como una película vocacional porque ofrece una idea de la salvación. Efectivamente la situación en la que se encuentra Hellen es contraria a su dignidad de persona e hijo de Dios. La ausencia de las capacidades de ver, oír y hablar la imposibilitan para la comunicación. No tiene un contacto “amable” con el mundo exterior. Vive encerrada en sí misma incapaz de sentirse amada y de amar. Sin embargo tiene sed, se muere por saber…

Es Ana quien es capaz de descubrir la riqueza interior de Hellen: “dentro de ella hay algo que quiere brotar como una fuente escondida”. Su misión es de abrirla al mundo, de pronunciar sobre ella un “effeta” que la haga expresarse y mostrar amor. En definitiva su misión será la de hacerla “ver” y salvarla de su condena, una condena dictada por el fatalismo de su propia familia, que no supo ver en ella más que un problema.

En este sentido, después de su primera batalla con Hellen, cuya victoria ha sido que ha doblado la servilleta, Ana toma un cuaderno en el que lee la motivación de su misión, salvar su alma:

¿No puede hacerse algo para desenterrar esta alma humana? Todos los vecinos vendrían a salvar a esta mujer si hubiera quedado sepultada en un derrumbamiento y trabajarían con denuedo hasta librarla de la muerte. Pues bien, si alguien tuviera tanta paciencia como denuedo podría despertar. Podría despertarla al conocimiento de su naturaleza inmortal. La posibilidad es muy pequeña, pero con otra menor hubieran hecho esfuerzos desesperados por desenterrarla. ¿Y acaso la vida del alma es menos importante que la del cuerpo?”.

La lectura que hace Ana de este texto queda interrumpida por un flashback que nos lleva a su infancia. Por ser ciega, ella también estuvo condenada por el fatalismo. Pero al final, pudo estudiar. Por eso sale decidida a compartir su misma experiencia con Hellen, algo que se tiene que hacer también con amor. Por eso al final, la última frase que escuchamos es elocuente: “yo quiero a Hellen”. El amor ha hecho fructificar la pedagogía de forma “milagrosa”.

En resumen, los valores vocacionales que encontramos en “El milagro de Ana Sullivan” son la salvación, la fe, la fidelidad, la superación de las dificultades…

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿En qué situación se encuentra Hellen?
  • ¿Cómo describirías a Ana Sullivant?
  • ¿Cuáles son las dificultades que encuentra Ana para poner en práctica su método pedagógico? ¿Cómo las soluciona?
  • ¿Qué es lo que Ana quiere conseguir de Hellen? ¿Cómo vive su frustración ante el fracaso de su trabajo?
  • ¿En qué se equivoca Ana?

4.2.Nos interpela

  • ¿Qué experiencia has tenido de sentirme aislado y rechazado como Hellen?
  • ¿Cuándo has sentido que alguien ha confiado en ti a pesar de lo que otros decían? ¿Cómo te ha influido esta experiencia?
  • Hellen no podía comunicarse con el mundo exterior, además sufría las consecuencias del fatalismo y la compasión de sus padres. ¿Quiénes se encuentran en la sociedad de hoy en un estado parecido al de Hellen? ¿Cuál es la “salvación” que necesitan?
  • ¿Qué puedes hacer tú por ayudarles, por hacerles salir de su estado?
  • Ante las situaciones de sufrimiento del mundo, ¿en qué ocasiones se comportas como los padres de Hellen, ya sea por fatalismo o excesiva compasión? ¿Qué hacer para descubrir los valores que la gente encierra en su interior?
  • ¿Qué rasgos de la personalidad de Ana te gustaría encontrar en tu vida?
  • ¿Qué sientes que el Señor te dice a partir de la película?

4.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo.
  • Poema:

¿No sabes que estar cerca de alguien
puede ponerte enfermo o curarte,
puede hacerte vivir o morir?
¿No sabes que estar cerca de alguien
puede hacerte bien o mal,
ponerte triste o alegre?
¿que la ausencia de alguien puede
llevarte a morir?
¿que la llegada de alguien puede
mantenerte vivo?
¿que la voz de alguien
puede ayudar al sordo a oír?
¿No sabes que una palabra o un gesto
pueden enseñar al ciego a ver,
a ver el significado de su vida en este mundo?
¿No sabes que tener tiempo para alguien
es la mejor medicina?
¿A veces más efectiva que una operación
con éxito?
¿No sabes que solamente el escuchar
a alguien puede obrar milagros?
¿Tú ya sabes todo eso?
Y ¿no sabes que el camino entre
el saber y el hacer,
entre las palabras y su realización,
es largo, realmente largo?
(Wilhelm Willms)

  • Oración:

Aquí estoy, Señor,
como el ciego al borde del camino
-cansado, sudoroso, polvoriento-;
mendigo por necesidad y oficio.

Pero al sentir tus pasos,
al oír tu voz inconfundible,
todo mi ser se estremece
como si un manantial brotara
dentro de mí.

¡Ah, qué pregunta la tuya!
¿Qué desea un ciego sino ver?
¡Que vea, Señor!

Que vea, Señor, tus sendas.
Que vea, Señor, los caminos
de la vida.
Que vea, Señor, ante todo,
Tu rostro, tus ojos,
tu corazón.
(Florentino Ulibarri)

  • Palabra de Dios Mc 7, 31-37
  • Momento de reflexión personal en torno a la palabra de Dios teniendo como fondo lo reflexionado sobre la película. Después se puede favorecer la participación para compartir lo meditado.
  • AMAR A TODOS

Señor, enséñanos,
a no amarnos a nosotros mismos,
a no amar solamente a nuestros amigos,
a no amar sólo a aquellos que nos aman.
Enséñanos a pensar en los otros
y a amar, sobre todo, a aquellos
a quienes nadie ama.
Concédenos la gracia de comprender que,
mientras nosotros vivimos una vida demasiado feliz,
hay millones de seres humanos,
que son también tus hijos y hermanos nuestros,
que mueren de hambre,
que mueren de frío,
sin haber merecido morir de frío…
Señor, ten piedad de todos
los pobres del mundo.
Y no permitas, Señor,
que nosotros vivamos felices en solitario.
Haznos sentir la angustia
de la miseria universal,
y líbranos de nuestro egoísmo. Amén.
(Raúl Follereau)

  • Padrenuestro

(Preparado por Carlos Comendador)
Puedes ver aquí el trailer de la película (en inglés).

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