Feliz Navidad

1.Ficha técnica

Dirección y guión: Christian Carion.
Países:
Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Rumanía.
Año: 2005.
Duración: 116 min.
Género: Drama bélico.
Interpretación: Diane Krüger (Anna Sörensen), Benno Fürmann (Nikolaus Sprink), Guillaume Canet (Audebert), Gary Lewis (Palmer), Danny Boon (Ponchel), Daniel Brühl (Horstmayer), Alex Ferns (Gordon), Steven Robertson (Jonathan), Lucas Belvaux (Gueusselin), Bernard Le Coq (El General).
Producción: Christophe Rossignon.
Música: Philippe Rombi.
Fotografía:
Walther Vanden Ende.
Montaje: Andrea Sedlackova.
Diseño de producción: Jean-Michel Simonet.
Vestuario: Alison Forbes-Meyler.
Estreno en Francia: 9 Noviembre 2005.
Estreno en España: 2 Diciembre 2005.

2.Sinopsis

La película está inspirada en una historia real que se desarrolló durante la Gran Guerra, el día de Nochebuena de 1914, en varias zonas del frente. Esa noche, un increíble acontecimiento transformará para siempre el destino de cuatro personajes: un sacerdote escocés, un lugarteniente francés, un tenor alemán y una soprano danesa que se encontrarán inmersos en un episodio de fraternización sin precedentes entre soldados alemanes, franceses y británicos. Dejarán el fusil al fondo de sus trincheras para ir a ver al soldado de enfrente, estrecharle la mano, intercambiar con él un cigarrillo o chocolate y dese-arle una muy “Feliz Navidad”… (LA BUTACA)

3.¿Por qué “Feliz Navidad” es una película vocacional? Apuntes para el animador

Ofrecemos esta película antes de la celebración de la Navidad porque nos ofrece también algunos elementos vocacionales interesantes que se pueden trabajar con los jóvenes uno de estos días.

La película está ambientada en la primera Guerra Mundial, en concreto en la Navidad de 1914. Está basada en un hecho histórico, en la experiencia vivida por los diferentes soldados en el frente. El comienzo es escalofriante escuchado escolares recitar poemas bélicos que justifican la guerra, el matar niños y mujeres enemigos… ¡Cómo se pueden justificar tranquilamente ciertas cosas manipulando los niños!

Nos encontramos luego en un campo de batalla en el que se enfrentan tres ejércitos: franceses  y escoceses atacan una granja defendida por alemanes. En días previos a la Navidad, encontramos a los soldados temerosos ante la guerra y melancólicos, porque les gustaría estar con los suyos. Toda la película muestra ese sinsentido de la guerra, una guerra a la que se sienten enviados por otros a matarse entre ellos peros sin saber porqué.

El primer paso para cambiar esta triste realidad lo da una mujer, una soprano, cuyo marido está en el frente. Como excusa para encontrarse con él pide dar un concierto allí para animar a los combatientes. Pero, como casi siempre, también en la guerra hay diferencias entre los jefes y los pobres soldados. El tenor decide a volver a la trinchera para cantar y animar a sus compañeros. Por aquí comienza todo a cambiar y sucederá un milagro.

Primero empieza el sacerdote escocés tocando con la gaita. En las otras trincheras les escuchan, se conmueven. Sigue luego el tenor con Noche de Paz, le acompaña el sacerdote con la gaita. Aplauden los franceses. Luego será el Adeste Fideles. El tenor se atreve a salir incluso de la trinchera. Este atrevimiento será el primer paso para que los jefes de los tres grupos declaren un alto al fuego porque es Navidad. Superado el miedo, todos los soldados salen y se acercan, se intercambian regalos, muestran las fotos de sus mujeres… El enemigo comienza a perder su rostro de fiera y de monstruo, es alguien como yo. Todos tienen deseos de concordia y paz. Todos tienen los mismos sentimientos.

El sacerdote les llama a todos para celebrar la Eucaristía de Nochebuena (aunque sólo se nos sugiere). Es una celebración ecuménica en la que todos están juntos. La despedida final del sacerdote dando la paz es emocionante. ¿No es absurdo que en Navidad cuando el príncipe de la paz se hace uno de los nuestros, nosotros estemos matándonos unos a otros? ¿No son absurdas todas las guerras? Esa bendición del Dios niño amigo de la vida lo cambiará todo. Los soldados se vuelven a sus trincheras escuchando estruendos de guerra que vienen de más lejos. Pero en ellos algo ha cambiado y nada será lo mismo. Como dice el sacerdote: “Esta noche esos hombre acudieron al altar como un fuego en mitad del invierno. Hasta los no devotos vinieron a calentarse, puede que para estar juntos, puede que para olvidarse de la guerra”. Pero lo importante es que estaban juntos.

Van entonces surgiendo escusas para no volver al combate. Primero es el tema de los cadáveres (enterrados el día en que nació Cristo). Luego se organizarán partidos, juegos de cartas… y vendrá finalmente el intercambio de cartas. El colmo será cuando se avisen unos y otros y se ayuden a escapar de los ataques de las respectivas artillerías.

Como es previsible, esta situación ideal no podía durar mucho. Cuando las cartas llegan a ser leídas por los censores, la experiencia vivida en aquella Navidad saldrá a la luz. Los jefes de los diversos ejércitos, en su sorpresa y estupefacción, se escandalizan y les acusan de traición. Pero ninguno de los que participaron se siente avergonzado, más bien lo contrario, han descubierto una paz profunda e interior. Después de eso la guerra ya no tiene sentido.

¿Qué son los elementos vocacionales que hemos descubierto? Más allá de lo que nos ofrece el sacerdote, que comentamos más abajo, descubrimos la fuerza del Misterio de Dios y la sensibilidad que hay que tener para detectarlo. Efectivamente, el Misterio de Dios celebrado en Navidad es una llamada a la paz y la reconciliación, a descubrir en el otro no un enemigo sino un hermano… El misterio era para todos. Había muchos soldados haciendo la guerra, pero sólo algunos eran lo suficientemente sensibles y profundos para descubrirlo y ofrecerlo a los demás. Por una parte se trata del sacerdote y por otra el tenor y la soprano que comparten el don recibido de Dios.

La alegría del teniente al saber que tiene un hijo es ya un signo profético. Un recién nacido es un motivo de esperanza. La esperanza que ha quedado en sus corazones. “El director se las arregla en todo momento para crear emociones genuinas, alrededor de una idea muy simple: los hombres podrían entenderse, arreglar sus diferencias sin recurrir a la violencia, porque el amor pugna por salir de sus corazones” (decine21).

4.El papel del sacerdote Palmer

Es de apreciar el papel que discretamente ejerce el sacerdote en los acontecimientos narrados. En la primera escena en la que aparece le encontramos triste, conmovido por la noticia de la guerra. Más tarde le vemos como camillero en el frente capaz de salir de la trinchera desobedeciendo las órdenes para acercarse a un moribundo. Como dirá más tarde, su lugar está ahí con los que padecen y con los que han perdido la fe en medio de tanto sufrimiento.

Su iniciativa de tocar con la gaita un villancico lo inicia todo, pero todo queda consumado y cobra sentido con la celebración ecuménica en la que ha querido transmitir el mensaje de la Paz de Dios a todos fueran quienes fueran. ¿Por qué lo hizo? Él confiesa que se sintió guiado por el mismo Señor, en la que ha dos la misa más importante de su vida. Acompañará también a la tropa en el momento de enterrar los muertos, dando un último signo de esperanza.

La figura del sacerdote queda aún más resaltada con el contraste que nos da al final el obispo, quien le critica y condena como a alguien que se ha descarriado. El obispo habla de un Jesús no que no ha traído la paz sino la espada, de defender la civilización contra los que no son hijos de Dios, de guerra santa, de cruzada. Aunque nos pueda costar aceptar esta imagen de la Iglesia, la historia nos dice que muchas veces ha sido así. Es una imagen que el sacerdote no acepta. Ese no es el Jesús de la cruz que él porta. Quizás por eso se la quita y la deja.

Cuando están recogiendo los cadáveres, él encuentra un cinturón en el que está grabado un “Dios está con nosotros”. La expresión del sacerdote es un gesto de esperanza. Efectivamente si Dios no hubiera estado con ellos lo que están viviendo no sería posible. Es la presencia del Dios con nosotros (el Emmanuel) quien lo hace posible.

5.Materiales para trabajar la película

5.1.Ver y analizar

  • ¿Qué sentimientos ha suscitado en ti la película? ¿Por qué?
  • ¿Cómo se nos presenta la guerra?
  • ¿Cómo se describe al enemigo? ¿De qué tienen miedo unos y otros? ¿Qué cambios produce celebración de la Navidad en la manera de ver al otro?
  • ¿Por qué los soldados no vuelven al combate después del alto al fuego?
  • ¿Qué supone la celebración de la Eucaristía en Nochebuena?
  • ¿Qué aporta el sacerdote al desarrollo de la historia?

5.2.Nos interpela

  • ¿Qué sentido tiene para ti la guerra y la violencia?
  • ¿De quién tienes miedo? ¿Por qué? ¿Cómo te proteges y te defiendes?
  • En tu contexto, ¿cómo arreglar las diferencias personales sin recurrir a la violencia?
  • ¿Qué significa en el mundo de hoy celebrar el misterio de la Navidad? ¿Qué esperanza puede aportar a los hombres?
  • ¿Has tenido experiencia de que tu fe en Jesús te haya impulsado a buscar la reconciliación?
  • ¿Cómo te interpela el papel que juega el sacerdote en la película?

5.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por todos
  • POEMA

Una vez más tienes,
junto a ti, gratis, la Navidad.
Como otros muchos años
desde que eres consciente.
Él pasará, junto a ti,
tal como es, sin disfraces.
¡Qué raro se nos hace!
Llamará a tu puerta
con suavidad
-o inoportunamente-,
como otros muchos años
esperando oír tu voz,
voz de trabajo o calle,
de alegría o de dolor,
fuerte o suave,
la tuya,
sin disfraces.
¡Qué raro se nos hace!
No te pedirá nada,
que aunque lo quiere todo,
lo quiere gratis,
¿entiendes?
Manía extraña
de quien ama a tope
y lo da todo sin asustarse.
¡Qué raros se nos hace!
Navidad para ti,
si sueñas y compartes,
si caminas y te encarnas,
como él,
junto a los que nada tienen.
Navidad para ti,
si amas amándole a tope,
o si amándole amas a tope
a quienes tú bien sabes.
Navidad para ti,
si todavía te atreves,
como los primeros creyentes,
a decir cada día:
“No te hagas esperar.
¡Maran atha!”
(Florentino Ulibarri)

  • ORACIÓN: Donde va nuestra tierra

¿Dónde va nuestra Tierra?
¿Dónde va nuestra Tierra?
¿Dónde va nuestra Tierra llena de lágrimas?
Si el amor es asesinado,
Si permanecemos divididos,
Donde va nuestra Tierra?

Dios de amor, perdónanos

Nada puede renacer,
Nada puede renacer y vivir
Si nuestros puños se cierran
Y nuestro esfuerzo es malgastado
Nada puede renacer.

Dios de amor, perdónanos

Para construir la ciudad
Para construir la ciudad en fiesta,
Necesitamos compartir
El vino la sal y el trigo,
Para construir la ciudad.

Dios del compartir, perdónanos

En el inmenso mundo,
En el inmenso mundo en armas,
El hombre ha sido hecho para amar,
Para trabajar por la paz,
En el inmenso mundo.

Dios de la paz, perdónanos.

Nunca jamás la guerra!
Nunca jamás la guerra!
Queremos la amistad
Anunciamos la unidad:
Nunca más la guerra!

Dios de la fraternidad, perdónanos.
(www.superarlaviolencia.org)

  • Palabra de Dios: Lc 2, 8-20
  • Momento de silencio para la reflexión personal. Después se puede dejar tiempo para compartir lo meditado teniendo como fondo la película y el debate.
  • ORACIÓN

Danos, Señor, aquella Paz extraña
que brota en plena lucha
como una flor de fuego;
que rompe en plena noche
como un canto escondido;
que llega en plena muerte
como un beso esperado.
Danos la Paz de los que andan siempre,
desnudos de ventajas;
vestidos por viento
de una esperanza núbil.
Aquella Paz del pobre
que ya ha vencido el miedo.
Aquella Paz del libre
que se aferra a la vida.
Paz que se comparte en igualdad
como el agua y la Hostia.
(Pedro Casaldáliga)

  • ORACIÓN: Instrumento de tu paz

Señor,
haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga perdón,
donde haya discordia, ponga unión,
donde haya error, ponga verdad,
donde haya duda, ponga fe,
donde haya desesperación, ponga esperanza,
donde haya tinieblas, ponga luz,
donde haya tristeza, ponga alegría;

haz que no busque tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar,

porque dando es como se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se obtiene perdón,
muriendo se resucita a la vida eterna.

  • Padrenuestro

Preparado por Carlos Comendador

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