Katyn

1.Ficha técnica

Título original: Katyń
Dirección: Andrzej Wajda
País: Polonia
Año: 2007
Duración: 118 min
Género: Drama, bélico
Interpretación: Maja Ostaszewska (Anna), Artur Zmijewski (Andrzej), Andrzej Chyra (Jerzy), Jan Englert (general), Danuta Stenka (Róza), Pawel Malaszynski (Piotr), Magdalena Cielecka (Agnieszka), Joachim Assböck (Brunon), Stanislawa Celinska (Stasia), Sergei Garmash (Popov).
Guión: Andrzej Wajda, Wladyslaw Pasikowski y Przemylaw Nowakowski; basado en la novela de Andrzej Mularczyk
Producción: Michal Kwiecinski
Música: Krzystof Penderecki
Fotografía: Pawel Edelman
Montaje: Milenia Fiedler y Rafal Listopad
Diseño de producción: Kamil Przelecki
Vestuario: Magdalena Biedrzycka.

2.Sinopsis

En septiembre de 1939 Polonia fue invadida: por el Oeste por las tropas de Hitler y por el Este por el Ejército Rojo. En la primavera de 1940 por orden expresa de Stalin 22.000 oficiales polacos (uno de ellos el padre del propio Wajda) fueron asesinados de un tiro en la nuca y enterrados en fosas comunes. En Katyn (nombre de un bosque cercano a Kiev, en Ucrania) se narran los últimos días de estos oficiales y de sus familias y de su angustia ante un destino incierto. Rusia sólo reconoció la autoría de este horrendo crimen en 1990, tras la caída del comunismo. Antes se lo había atribuido a los nazis. (FILMAFFINITY)

3.¿Porqué “Katyn” es una película vocacional? Apuntes para el animador.

Katyn no parece una película fácil para hablar de valores vocacionales. Sin embargo el hecho de que recibiera cuatro galardones (Mejor Película Extranjera, Mejor Director, Mejor Película Histórica y Mejor Película sobre el Hecho Cristiano) en los premios de cine Alfa y Omega 2009, nos invita a hacer un esfuerzo para descubrir este aspecto vocacional porque donde hay espíritu, hay vida, hay vocación.

La película nos cuenta los acontecimientos en torno al asesinato de 22.000 oficiales e intelectuales polacos por los soviéticos en 1940. Los hechos se sitúan en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial cuando Polonia es invadida casi al mismo tiempo por los dos costados: los alemanes al oeste, y los soviéticos, al este. No pudieron defenderse.

Este hecho no es una historia baladí, porque durante casi 50 años ha sido una mentira social e institucional que culpaba como autores materiales a los alemanes nazis. Tal situación originó muchas frustraciones y heridas en el pueblo polaco.

Le valor de esta película, que pretende ser un foco de luz sobre un acontecimiento histórico manipulado, lo descubrimos en el hecho de que el padre del director Andrzej Wajda, fue uno de los asesinados. Cabe entonces preguntarse sobre el planteamiento o enfoque que va a tomar un director implicado emotivamente en el hecho. Sin embargo, su deseo de dedicar la película a sus padres como una declaración de amor hacia ellos es ya una respuesta a nuestra inquietud.

Efectivamente, encontramos en Andrzej Wajda un deseo de presentar la verdad como camino hacia la libertad interior. Nos presenta una película coral en el que se alternan las reacciones de los oficiales con las de las mujeres, que cobran un gran protagonismo. Y aunque es cierto que no profundiza mucho en algunas subtramas, nos presenta diferentes maneras de reaccionar frente a la misma realidad de un hecho macabro.

Entre heroísmos y sufrimientos el director opta el perdón, perdonar para vivir. Tiene por ello una mirada humana hacia los traidores y no carga las tintas contra ellos. La catarsis personal y social pasa por el perdón. Este perdón es quizás facilitado y favorecido por la profunda experiencia de fe del pueblo polaco; experiencia que encontramos presente en varios momentos de la película: confesiones, rosario, oración antes de la ejecución…

Para completar esta reflexión cito dos párrafos de la crítica de Julio Rodríguez Chico que recomiendo leer:

“Wajda los refleja con una planificación y posicionamiento de cámara que ensalza el heroísmo de unos, y primeros planos que recogen el sufrimiento de otros, o una mirada humana que comprende y disculpa a aquellos que no supieron ser fuertes y se plegaron al dictado de los invasores. No hay juicio moral ni dedo acusador hacia los polacos porque Wajda es un humanista y un patriota, y tampoco hay rencor ni odio hacia los alemanes y soviéticos asesinos, porque su mirada al pasado es una apuesta por el futuro y porque “para vivir hay que perdonar”. Pero Wajda sabe que perdonar exige y presupone rescatar del olvido la memoria tergiversada o silenciada, y sacar a la luz la verdad de lo ocurrido (…)

Una película muy narrativa y esencial, a la que antes le interesan los hechos ocurridos y las reacciones de los protagonistas que las ideas, para aprender del pasado y mirar después hacia la construcción de un futuro personal o colectivo. De ahí su empeño por construir una historia coral en la que queden recogidas la diversidad de situaciones y la dispar actitud ante la invasión o el crimen: rebeldía y enfrentamiento en Agnieszka o en el sobrino de Andrzej, resistencia pasiva y lucha en la clandestinidad de los hombres de cultura que esconden las pertenencias de los asesinados, sumisión y colaboracionismo en Jerzy hasta el remordimiento y la tragedia, lealtad y amor en Andrzej y su mujer Anna, o en el general y su esposa. Un matizado cuadro de personajes que quiere reflejar el variopinto panorama social, en un ambicioso intento por trasmitir toda la verdad de lo ocurrido en esos años”.

¿Qué tiene que ver todo esto con la vocación? Tendremos que forzar un poco la película para pasar de la historia de un pueblo (el polaco) a la historia personal (la del joven vocacionado). En este sentido, uno de los primeros ejercicios que uno hace en su camino vocacional es mirar hacia atrás para contemplar la propia biografía personal. Es ahí donde el joven tiene que encontrar la presencia de Dios, en su historia.

El problema se presenta cuando uno ha llegado a una cierta edad sin haber asumido la propia historia. Se puede vivir autoengañado, sin conocer la propia verdad sobre sí mismo o con una imagen que no corresponde con la realidad (ya sea por exceso o por defecto), que puede condicionar de manera inconsciente las motivaciones vocacionales. La verdad sobre sí mismo, el autononocimiento, hará del joven una persona libre para comprometerse en el camino vocacional con madurez.

Otro elemento a considerar es el de las heridas no sanadas. Efectivamente, personas que hemos conocido o capítulos desagradables de la vida pueden dejar una huella importante en el desarrollo personal. Si estas huellas nos han hecho daño se convierten en heridas. Y si estas heridas o frustraciones no se sanan, terminarán pasando factura tarde o temprano. Está comprobado que la sanación de estas heridas pasa por el perdón.

La película “Katyn” es por ello una invitación a la verdad y al perdón. Se trata de la verdad sobre sí mismo, sin máscaras ni hipocresías, y del perdón y la reconciliación para consigo mismo y para aquellos que nos han herido. Será el debate lo que ayude a concretar estas intuiciones.

4.Materiales para trabajar la película.

4.1.Ver y analizar

  • Describir primero cómo el director presenta las mentiras que históricamente se han dicho en torno a la masacre de Katyn.
  • Observar y comentar las reacciones de los distintos personajes: los oficiales y las mujeres (madres, esposas, hijas, hermanas…).
  • ¿Qué mensaje ha querido transmitir el director con esta película? ¿Lo consigue?

4.2.Nos interpela

  • ¿En qué sentido es bueno hacer una lectura sobre tu propia historia personal? ¿Reflexionas sobre tu pasado? ¿Por qué?
  • ¿Te sientes cómodo/a cuando piensas en tu pasado? ¿Por qué?
  • ¿Qué experiencias vividas en el pasado te cuesta aceptar o asimilar?
  • A partir de lo visto en la película, ¿qué crees que tienes que perdonar en tu vida? ¿a quién?
  • ¿Crees que te conoces suficientemente?
  • ¿Qué mensaje o invitación te hace la película?

4.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo
  • Poema: LA HERIDA

¿Qué si me duele? Un poco; te confieso
que me heriste a traición; mas por fortuna,
tras el rapto de ira vino una
dulce resignación…. Pasó el exceso.

¿Sufrir? ¿Llorar? ¿Morir? ¿Quién piensa en eso?
El amor es un huésped que importuna;
mírame como estoy, ya sin ninguna
tristeza que decirte. Dame un beso.

Así, muy bien; perdóname, fui un loco;
tú me curaste –gracias-, y ya puedo
saber lo que imagino y lo que toco.

En la herida que hiciste, pon el dedo.
¿Qué si me duele? Sí; me duele un poco,
mas no mata el dolor…. No tengas miedo.
(Luis G. Urbina)

  • Oración: ENTRAÑAS

Danos entrañas de misericordia
frente a toda miseria humana
Inspíranos el gesto y la palabra oportuna
frente al hermano solo y desamparado.
Ayúdanos a mostrarnos disponibles
ante quien se siente explotado y deprimido.
Que tu Iglesia, Señor, sea un recinto
de verdad y de amor, de libertad,
de justicia y de paz,
para que todos encuentren en ella´
un motivo para seguir esperando.
Que quienes te buscamos sepamos discernir
los signos de los tiempos
y crezcamos en fidelidad al Evangelio;
que nos preocupemos de compartir en el amor
las angustias y tristezas,
las alegrías y esperanzas
de todos los seres humanos,
y así les mostremos tu camino
de reconciliación, de perdón, de paz…
(Tomado de las plegarias eucarísticas Vb/Vc)

  • Palabra de Dios: Mt 18, 21-35
  • Tiempo para la reflexión personal sobre la Palabra a partir de la película y el debate. También se puede compartir con el grupo el fruto de esta reflexión.
  • Poema: Creo

Creo en Jesús, el Maestro,
el que conoce el camino de la vida.
Creo en sus palabras, tan sencillas,
que despiertan lo mejor de mí mismo,
que me hacen ser más persona y más hermano.
Creo que es mejor dar que recibir,
es mejor perdonar que vengarse,
es mejor compartir que atesorar,
es mejor vivir con poco,
es mejor sembrar que recoger,
es mejor sembrarse que conservarse,
es mejor caminar que instalarse,
es mejor confiar que juzgar.
Creo que son felices, sobre todo,
quienes escuchan la Palabra de Dios
y la ponen en práctica.
(José E. Galarreta,)

  • ORACIÓN DE LAS GRIETAS

Señor, no permitas que grietas
turben mi esperanza.
El ejercicio cotidiano del perdón,
enséñamelo.
Dame la paciencia de lo seguro.
Suaviza las aristas del rencor.
Haz que mi amargura muera
en la profundidad del mar.
Evita que la ira
destruya el poder
de la ternura.
Vísteme con la mesura rebelde
a la indiferencia
a la codicia
al odio.
Séllame con el amor.
Tu piedad ordene mi camino,
el júbilo de tu gracia
Me llene de fuerzas.

(www.superarlaviolencia.org)

  • Padrenuestro

Preparado por Carlos Comendador
Puedes ver aqui el trailer de la película.

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