Los climas

1.Ficha técnica

Dirección y guión: Nuri Bilge Ceylan.
Países: Turquía y Francia.
Año: 2006.
Duración: 97 min.
Género: Drama.
Interpretación: Ebru Ceylan (Bahar), Nuri Bilge Ceylan (Isa), Nazan Kesal (Serap), Mehmet Eryilmaz (Mehmet), Arif A’çi (Arif), Can Özbatur (Güven), Ufuk Bayraktar (taxista), Fatma Ceylan (madre de Isa), M. Emin Ceylan (padre de Isa), Semra Yilmaz (Semra), Ceren Olcay, Abdullah Demirkubuz, Zafer Saka.
Producción: Zeynep Özbatur.
Fotografía: Gökhan Tiryaki.
Montaje: Nuri Bilge Ceylan y Ayhan Ergürsel.

2.Sinopsis

El hombre está hecho para alegrarse con poca cosa y sin duda también, para ponerse triste con menos todavía, quizás porque nace por razones muy sencillas, y muere por otras razones aún más sencillas… Isa y Bahar son dos figuras solitarias, cazadas por estas atmósferas internas inasequibles, que persiguen una felicidad que al final no les pertenece. Como sugiere el título, la película se desarrolla durante tres estaciones (un caluroso verano, un otoño lluvioso y un invierno colmado de nieve), y estos cambios meteorológicos simbolizan los estadios de la relación de la pareja.

3.¿Porqué “Los climas” es una película vocacional? Apuntes para el animador.

Presentar la película de Ceylan “Los climas” como una película vocacional puede ser para algunos, un atrevimiento. Y quizás no les falte razón. Lo que pasa es que aquí siempre damos la vuelta a una película cuando nos interesa, para verla desde una perspectiva vocacional. Así, nos preguntamos sobre lo que una determinada película nos puede ofrecer para debatir después sobre la vocación o algún aspecto de ella.

Los climas” es una crónica sobre el fin del amor de una pareja. Bahar e Isa son dos amantes hartos ya el uno del otro. No pueden convivir, pero tampoco pueden o no saben vivir solos.  Aunque intentan aún darse otra oportunidad en su relación, esa oportunidad no conducirá a nada. ¿Por qué? Quizás porque Ceylan se recrea en mostrarnos por una parte, la falta de certeza y veracidad en las relaciones humanas, y por otra, el egoísmo siempre camuflado en toda relación humana. Por ejemplo, Ceylan aparece claramente como un marido machista, egoísta e incapaz de compartir sus emociones, que igual pretende alejar a su mujer, como recuperarla a su lado cuando se siente solo.

Como nos dice Diego Salgado: “Los Climas fija con precisión todas las fases de un fracaso sentimental devastador (¿hay alguno real que no lo sea?): desde el cansancio y la irritación que nos provoca la presencia del ser amado cuando nos ha decepcionado, a la añoranza que intentamos obviar con otros cuerpos; y del intento desesperado de reconciliación, al reconocimiento final de que aquel o aquella sin cuya presencia creímos imposible sobrevivir devendrá inevitablemente un recuerdo difuminado por la nieve del tiempo” (Diego Salgado).

Todas estas fases del fracaso aparecen acompañadas o simbolizadas por la sucesión de las diversas estaciones del año. Es como si nos aproximáramos a una “climatología del alma”. Vamos pasando del verano al otoño y del otoño al invierno. No hay primavera porque el amor entre Isa y Bahar no volverá a renacer. Murió en invierno. Sin embargo en esa mañana de invierno Bahar le comparte a Isa el sueño que tuvo por la noche. Un sueño que hablaba de luz, de sol, de verde, de campo… ¡Un sueño de primavera! Pero Isa no es capaz de darse cuenta de que el rebrote es posible. Ya tiene planificado el viaje de vuelta y a Bahar se le queda una cara de decepción que le dura todavía cuando ve volar el avión en el que Isa se marcha. En ella quizá la primavera había comenzado, pero no en el alma de Isa.

Lo climas” es una película estética y reposada. Disfrutamos de una magnífica fotografía que nos ayuda a meternos en el clima interno de los personajes. Unos personajes solitarios que persiguen una felicidad que no les pertenece. “El autor habla de la vulnerabilidad de los deseos del corazón humano -tan cambiantes y difíciles de entender como los vaivenes del clima-, pero también muestra que la felicidad no puede coexistir con el egoísmo y la mentira, aunque sea en pequeñas dosis” (Tomado de decine21).

¿Qué tiene que ver todo esto con la vocación? La fe y la vocación, que casi se confunden, se basan en una relación de amor con Dios. Por eso también pasan por unas etapas, por “diferentes climas”. De lo que se trata es de prevenir el “invierno” para que no apague la fe o saber mantenerse fiel cuando las condiciones son recias y adversas. El fracaso de la relación entre Isa y Bahar es una parábola de la crisis de fe, de la ruptura de la alianza entre Dios y el hombre (salvando que Dios nunca es el culpable), incluso, de un fracaso vocacional.

¿Qué puede hacer que nuestra relación con Dios se enfríe? ¿Cómo evitarlo? Estas son las preguntas en las que profundaremos en el debate. Por eso “Los climas” es en cierto sentido una película vocacional en la que encontramos temas como el amor, la crisis, la felicidad y las etapas de todo proceso vocacional.

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿Cómo describirías a cada uno de los dos personajes principales: Isa y Bahar?
  • ¿Cómo es la relación que hay entre ellos? ¿Qué evolución/proceso se desarrolla a lo largo del film?
  • ¿Qué recursos utiliza el director para expresar esta evolución?
  • ¿Porqué Isa y Bahar no pueden vivir juntos?
  • ¿Cuáles es el mensaje que nos quiere transmitir el director? ¿Lo logra?

4.2.Nos interpela

  • ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de la película? ¿Por qué?
  • ¿En qué te sientes identificado o interpelado por Isa o por Bahar?
  • ¿Qué etapas has experimentado en tu proceso de fe o en tu proceso vocacional?
  • ¿Cuándo has vivido “el invierno” de tu fe o vocación? ¿Cómo lo has vivido? ¿Cómo lo has superado? ¿Qué sentido le das a las crisis en tu vida?
  • ¿Qué situaciones pueden poner en peligro “el clima” de tu vocación? ¿Cómo prevenirlo?
  • ¿Qué crees que te dice Dios a través de esta película?

4.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo
  • DIOS MÍO, NO CREO

Dios mío, no creo
que tú hagas caer la lluvia o brillar el sol,
a la carta,
por encargo, para que brote el trigo del labrador cristiano o resulte la fiesta organizada por el señor cura; que tú encuentres trabajo para el parado
que es buena persona
y dejes que los otros sigan buscando
sin encontrarlo jamás; que tú libres de un accidente al hijo cuya madre ha rezado
y dejes que muera el hijo
que no tiene madre para implorar al cielo; que des tú mismo de comer a los hombres
cuando te lo pedimos,
y dejes que mueran de hambre
cuando no te lo pedimos.
Dios mío, no creo, que nos lleves a donde tú quieres
y no tengamos más que dejarnos llevar, que nos envíes esta prueba
y que no tengamos más que aceptarla, que nos ofrezcas este triunfo
y que no tengamos más que agradecértelo, que cuando tú lo decides, por fin, llames a ti
a quien amamos
y que no tengamos más que resignarnos.
No, Dios mío, no creo que seas un dictador
que disfruta de todos los poderes
para imponer tu voluntad
por el bien de tu pueblo; que seamos marionetas
y a tu antojo
tires de los hilos, y que nos hagas representar un misterioso drama
en el que tú desde siempre has determinado
los más mínimos detalles de la representación. No, no lo creo,
no lo creo ya, porque sé ahora, Dios mío,
que tú no lo quieres,
y que no lo quieres porque eres amor, porque eres padre
y nosotros somos tus hijos.
Perdón, Dios mío, por haber desfigurado tu adorable rostro durante demasiado tiempo,
por haber creído que
para conocerte y comprenderte
era preciso imaginarte
adornado hasta el infinito
de dominio y poder, como te imaginamos siempre
al estilo humano. Hemos empleado palabras precisas
para pensar en ti y hablar de ti, pero en nuestros corazones cerrados
estas palabras se han convertido en trampas,
y hemos traducido:
omnipotencia,
voluntad,
mandato,
obediencia,
juicio… a nuestro lenguaje de hombres orgullosos soñando en dominar a nuestros hermanos; y te hemos atribuido
castigos,
sufrimientos y muertes, siendo así que tú querías para nosotros
el perdón,
la felicidad y la vida.
Sí, Dios mío, perdón, porque no nos hemos atrevido a creer
que por amor
desde siempre nos has querido libres, no sólo libres para decir sí o no
a lo que tú previamente habías decidido,
sino libres para pensar,
escoger,
actuar
en cada instante de nuestra vida.
No nos hemos atrevido a creer que hasta tal punto quisiste nuestra libertad que has corrido el riesgo
del pecado,
del mal,
del sufrimiento,
frutos podridos de nuestra libertad desviada,
horrible pasión de tu amor escarnecido, que has corrido el riesgo de perder a los ojos de muchos de tus hijos
tu aureola de bondad infinita
y la gloria de tu omnipotencia.
No nos hemos atrevido a comprender, por fin, que cuando quisiste revelarte definitivamente
a nuestros ojos,
viniste a la tierra
pequeño,
débil,
desnudo. Y que moriste clavado a una cruz,
abandonado,
impotente,
desnudo, para indicar al mundo que tu sola potencia es la potencia infinita del amor, amor que nos libera
para que podamos amar. Dios mío, ahora sé que tú lo puedes todo
.. .excepto privarnos de la libertad.
Gracias, Dios mío, por esa hermosa y tremenda libertad, regalo supremo de tu amor infinito. ¡Somos libres! ¡Libres!
Libres para adueñarnos poco a poco de la naturaleza
para ponerla al servicio de nuestros hermanos, o libres para desnaturalizarla
explotándola para nuestro único provecho; libres para defender y desarrollar la vida,
para combatir todos los sufrimientos
y todas las enfermedades, o libres para malgastar inteligencia, energía, dinero,
para fabricar armas
y matarnos entre nosotros; libres para darte hijos o para negártelos, para organizarnos y compartir nuestras riquezas o dejar que millones de hombres mueran de hambre sobre una tierra fértil; libres para amar
o libres para odiar, libres para seguirte
o para rechazarte.
Somos libres…
pero infinitamente amados.
Dios mío, creo que porque nos amas y porque eres nuestro Padre, desde siempre sueñas para nosotros
una felicidad eterna,
que constantemente nos propones,
pero que nunca nos impones.
Creo que tu Espíritu de amor
en el corazón de nuestra vida,
cada día nos inspira fielmente
los deseos de tu Padre, y creo que en medio del inmenso barullo
de las libertades humanas,
los acontecimientos que nos afectan,
los que hemos escogido
y los que no hemos escogido,
sean buenos o malos, fuente de alegrías o de crueles sufrimientos,
todos pueden, gracias a tu Espíritu que nos acompaña, gracias a ti que nos amas en tu Hijo, gracias a nuestra libertad que se abre a tu amor,
llegar a ser para nosotros y por nosotros
siempre providenciales.
Dios mío, tan grande y enamorado, tan humilde, tan discreto ante mí,
que sólo puedo alcanzarte y comprenderte
siendo pequeño, concédeme la gracia de creer con todas mis fuerzas
en tu única «omnipotencia»:
la omnipotencia de tu amor. Así, un día podré, con mis hermanos, orgulloso de haber permanecido un hombre libre,
desbordando de felicidad,
oír que me dices:
Hijo mío, tu fe te ha salvado

(Michel Quoist)

  • Palabra de Dios 1 Jn 4, 8-10
  • Silencio para la reflexión personal y después momento para compartir.
  • LUZ BONDADOSA

Guíame, luz bondadosa,
las tinieblas me rodean,
guíame hacia delante.

La noche es densa,
me encuentro lejos del hogar,
guíame hacia delante.

Protégeme al caminar.
No te pido ver claro el futuro,
sólo un paso, aquí y ahora.
(John Henry Newman)

  • Padrenuestro

Puedes ver aquí el trailer de la película.
http://youtu.be/b0I3ZyEzT28

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