Nunca es demasiado tarde (Still live)

1.Ficha técnica

Dirección y guion: Uberto Pasolini.
Países: Reino Unido e Italia.
Año: 2013.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Eddie Marsan (John May), Joanne Froggatt, Karen Drury, Andrew Buchan, Neil D’Souza, David Shaw Parker, Michael Elkin.
Producción: Uberto Pasolini, Christopher Simon y Felix Vossen.
Música: Rachel Portman.
Fotografía: Stefano Falivene.

2.Sinopsis

El trabajo de John May consiste en encontrar a los familiares de los que han muerto solos. Meticuloso hasta la obsesión, John va más allá del deber en su trabajo y se involucra al máximo. Su vida es tranquila y ordenada hasta que su jefe le da una noticia devastadora: su despido por recortes. Involucrado aún en su último caso, John se libera de las rutinas que lo han gobernado. Y por primera vez siente la vida con su excitante y peligrosa imprevisibilidad (La Butaca).

3.Reflexión vocacional

Esta película de Uberto Pasolini nos sirve para reflexionar sobre un valor vocacional fundamental, la gratuidad, a través de la vida de John May, un empleado del ayuntamiento que se encarga de encontrar a los familiares de los que ha muerto solos. No sólo se nos presente el drama de la soledad de tanta gente en nuestra sociedad occidental y de sus efectos secundarios, sino el hecho de que algunas familias no quieren hacerse presente en el entierro. Las primeras imágenes del film son verdaderamente impactantes al presentar el entierro de distintas personas en diferentes templos según su fe, con la sola presencia de John May.

Si bien John es un funcionario que recibe un salario por su trabajo, la verdad es que lo hace tan minuciosamente, con tanto respecto y cuidado por los difuntos que se involucra personalmente en cada caso. Tenía la costumbre de guardar una foto de los difuntos en un álbum como queriendo conservarles en la memoria y hasta preparaba la predicación que leía el sacerdote en el entierro. El hecho de que el ayuntamiento lo despida para que otra persona lo haga de una manera “más eficaz”, pone de relieve que hacía más de lo que se le pedía.

“A través de los ojos y del comportamiento del protagonista, el espectador empieza a ver que las personas muertas no son simples desperdicios, cenizas destinadas a rellenar jardines, material de desecho al que hay que ir dándole salida. Detrás de cada cadáver hubo una vida, alguien que amó y fue amado, quizá un padre o una madre, personas que tuvieron momentos buenos y momentos malos, con virtudes y defectos. Son personas que merecen un respeto, cuya dignidad está por encima de sus circunstancias, de presupuestos económicos, de frivolidades administrativas” (crítica de decine21). John muestra un alto grado de humanidad por todas aquellas personas que sólo él ha sabido tener en cuenta, hasta terminar proporcionándoles un entierro digno.

John May se nos puede presentar como un personaje antipático por llevar una existencia gris, monótona, excesivamente ordenada y previsible y sin vida social. Vemos que está destinado a terminar como los muertos de su archivo. Pero a pesar de ello, podemos decir que es una especie de contemplativo que mira con asombro la vida de los difuntos.

Queremos centrar la reflexión vocacional sobre la gratuidad, es decir, sobre la capacidad para darse totalmente a algo o alguien sin esperar recompensa alguna y a pesar de parecer inútil. En definitiva, como se lo recuerda su jefe en el ayuntamiento, el trabajo de John es inútil: el muerto ya no se entera y los familiares no se interesan. Pero él cree que lo tiene que hacer y lo hace. Y lo hace bien. Por ello al final de su vida no estará tan solo.

La gratuidad es un valor vocacional fundamental porque invita al joven a darse completamente a Dios y a los demás más allá de lo gratificante que sea lo que hace o del reconocimiento que se reciba. Uno se entrega gratuitamente, sin nada a cambio. El que no haya asumido este valor será un asalariado.

Otro aspecto a tener en cuenta es la minuciosidad y el respeto por el trabajo bien hecho. Es el valor de hacer las cosas bien y sentirse orgulloso de ello. Es el mayor remedio contra la mediocridad vital.

Para terminar dos observaciones: primero, esta película no es fácil para un espectador medio, por lo que será necesaria una buena presentación y motivación por parte del animador; segundo, recomiendo la crítica de José Luis Sánchez Noriega en cineparaleer porque le dará muchas pistas al animador.

Resumiendo, “Nunca es demasiado tarde” nos ayudará a reflexionar sobre los valores de la gratuidad, la generosidad, el don total de sí, la abnegación, la contemplación, el trabajo bien hecho…

 

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿Cómo es la vida de John May?
  • ¿Cómo realiza su trabajo? ¿Es eficaz? ¿Sirve para algo?
  • ¿Porqué se dedica de manera especial al último caso si ya está despedido?
  • ¿Qué ha querido transmitir el director con el final?

2.Nos interpela

  • ¿Qué valor tiene la manera que tiene John de hacer su trabajo?
  • ¿Cómo podemos definir la gratuidad?
  • ¿Qué sentido tiene hoy la gratuidad? ¿Cómo y dónde podemos ponerla en práctica?
  • ¿Qué quiere decir vivir nuestra relación con Dios desde la gratuidad?
  • ¿Te consideras una persona que vive desde la gratuidad?

3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo
  • Oración:

Señor, enséñame a ser generoso,
a dar sin calcular,
a devolver bien por mal,
a servir sin esperar recompensa,
a acercarme al que menos me agrada,
a hacer el bien al que nada puede retribuirme
a amar siempre gratuitamente,
a trabajar sin preocuparme del reposo.

Y, al no tener otra cosa que dar
a donarme en todo y cada vez más
a aquel que necesita de mí
esperando solo de tí
la recompensa.
O mejor: esperando que Tú mismo
seas mi recompensa.
Amén

  • Palabra de Dios: Jn 12, 1-8. Momento para la reflexión personal que se puede compartir.
  • Peticiones espontáneas
  •  ENVÍAME, SEÑOR

Señor, cuando tenga hambre,
envíame alguien necesitado de alimento.
Cuando tenga sed,
envíame alguien necesitado de bebida.
Cuando tenga frío,
envíame alguien necesitado de calor.
Cuando esté disgustada,
envíame alguien a quien consolar.
Cuando no pueda con mi cruz,
hazme compartir con algún otro su cruz.
Cuando me sienta pobre,
que comparta lo que tengo con el que tenga menos.
Cuando no tenga tiempo,
envíame alguien a quien pueda ayudar unos minutos.
Cuando esté desanimada,
dame alguien a quien poder animar.
Cuando me sienta incomprendida,
dame alguien que necesite comprensión.
Cuando piense únicamente en mí misma,
atrae mi atención hacia los otros.
(Teresa de Calcuta)

  • Padrenuestro

Preparado por Carlos Comendador

Puede ver aquí el trailer de la película

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