También la lluvia

También la lluvia, 5.0 out of 10 based on 1 rating

1.Ficha técnica

Título original: También la lluvia
Año: 2010
Duración: 104 min.
País: España
Director: Icíar Bollaín
Guión: Paul Laverty
Música: Alberto Iglesias
Fotografía: Alex Catalán
Reparto: Luis Tosar, Gael García Bernal, Karra Elejalde, Juan Carlos Aduviri, Raúl Arévalo, Cassandra Ciangherotti, Carlos Santos, Dani Currás, Vicente Romero
Género: Drama Drama social. Cine dentro del cine

2. Sinopsis

Cochabamba, Bolivia. Año 2000. Sebastián (Gael García Bernal) y Costa (Luis Tosar) se han propuesto hacer una película sobre Cristóbal Colón y el descubrimiento de América. Mientras que Sebastián, el director, pretende desmitificar al personaje presentándolo como un hombre ambicioso y sin escrúpulos; a Costa, el productor, sólo le importa ajustar la película al modesto presupuesto del que disponen; precisamente por eso elige Bolivia, por ser uno de los países más baratos y con mayor población indígena de Hispanoamérica. La película se rueda en Cochabamba, donde la privatización y venta del agua a una multinacional siembra entre la población un malestar tal que hará estallar la tristemente famosa Guerra Boliviana del Agua (abril del año 2000). Quinientos años después del descubrimiento de América, palos y piedras se enfrentan de nuevo al acero y la pólvora de un ejército moderno. Pero esta vez no se lucha por el oro, sino por el más imprescindible de los elementos vitales: el agua. (FILMAFFINITY)

3.¿Porqué “También la lluvia” es una película vocacional? Apuntes para el animador

La historia que nos narra Icíar Bollaín es la de “una película dentro de una película”, una historia que pretende hablarnos de un pasado que se repite en el presente. Y por ello, tanto en el pasado como el presente, encontramos modelos vocacionales que nos pueden ayudar en nuestro discernimiento. Veamos

No vamos a repetir lo que otras críticas cinematográficas han dicho sobre la película. Lo que nos llama la atención es el acercamiento al problema de la injusticia social desde tres perspectivas diferentes. Tenemos por un lado la explotación de los indios por parte de Colón y el resto de colonizadores. Además vemos la injustica a la que se ven sometidos los habitantes de Cochabamba ante sus autoridades y las la empresa que quiere privatizar el agua. Finalmente somos testigos del trato injusto y del salario irrisorio que sufren los extras por parte de los responsables de la película. Tres situaciones de injusticia donde los planos se confunden y entremezclan.

Ante estas situaciones hay reacciones. En la época de la colonización Bartolomé de las Casas y Antonio Montesinos muestran el rostro de una Iglesia comprometida por la justicia. Para los que quieran profundizar sobre estas figuras pueden leer en la página oficial de la película en este enlace  o buscar otras informaciones. No conviene olvidar el compromiso del indio Hatuey, líder de los taínos, que se rebela contra la injusticia de los colonizadores pagando con su vida semejante atrevimiento.

En la actual Guerra del Agua, será Daniel quien se convertirá en protagonista de la reivindicación popular. También sufrirá la cárcel. Curiosamente se da en él una identificación entre el personaje de ficción y su vida real, cosa que no es evidente en otros como veremos.

Sin embargo, para la injusticia de los extras de la película no encontramos un defensor que se ponga de su parte. Al principio, el director Sebastián, parece tener cierta sensibilidad pero es algo que se diluyendo como un azucarillo a lo largo del metraje. ¿No hay nadie que se interese por su suerte?

En este sentido merece mucho la pena resaltar la evolución de los personajes. Alfredo Moreno nos ofrece una lectura muy interesante. Nos dice que Costa, el productor, “simboliza la permanencia del antiguo espíritu de conquista en los actuales ciudadanos del primer mundo, así como el sentimiento paternalista con que éstos suelen contemplar y juzgar los acontecimientos de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo. Se trata de un hombre egoísta, malhumorado, tosco e insensible que sólo piensa en cumplir con su trabajo dentro del calendario y del presupuesto previstos y marcharse con viento fresco”. Sin embargo Costa experimenta una transformación desde su prepotencia inicial hasta arriesgar su vida y la propia película para salvar a la hija de Daniel. Es un personaje que evoluciona. Por otra parte, Sebastián que al principio se muestra más preocupado por la suerte de sus extras y sensible a sus reivindicaciones, acaba atenazado y presa del miedo y del instinto de supervivencia. El caso de Sebastián es el del personaje que involuciona.

Pero el contraste más interesante es el que se produce entre dos de los actores y las distancias que establecen son sus personajes. Así, el actor que encarna al padre Las Casas resulta ser el más egoísta mientras el vividor y alcohólico que hace de Cristóbal Colón tira del grupo para no abandonar ni a los extras bolivianos ni el rodaje.

Desde un punto de vista vocacional la lectura que hacemos es ¿cuál es mi respuesta ante el sufrimiento y las injusticias del mundo? Dejémos interpelar por las famosas palabras de Antonio Montesinos (en un castellano antiguo):

“Yo soy la voz de Cristo en el desierto de esta isla, y por tanto conviene que con atención no cualquiera, sino con todo vuestro corazón y con todos vuestros sentidos la oigáis. […] Esta voz es que todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid: ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes, que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas dellas, con muerte y estragos nunca oídos, habéis consumido. ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin dalles de comer ni curallos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais incurren y mueren, y, por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis de quien los doctrine, y conozcan a su Dios y criador, sean bautizados, oigan misa, guarden las fiestas y los domingos? ¿Éstos no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amallos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis? ¿Esto no sentís?”

El sufrimiento el pobre ha sido un clamor de Dios a lo largo de toda la historia. Antonio de Montesinos y Bartolomé de las Casas respondieron en su momento. También lo hizo el indio Hatuey, incluso Costa no quedó indiferente al final. Pero los otros… los otros terminaron huyendo.

Recomendamos estas críticas sobre la película:

Alfredo Moreno en Diario Aragonés

Julio R. Chico en la Mirada de Ulises 

J.L. Sánchez Noriega en Cine para leer

4.Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • Intentemos comprender la película: ¿Qué tres historias se narran?
  • Examinemos los diferentes conflictos sociales entre: los colonizadores y los indios, las autoridades de Cochabamba y los ciudadanos, entre los responsables de la película y los extras. ¿Qué injusticias se dan en cada uno de ellos?
  • ¿Qué personajes intentan encontrar una solución a estas injusticias? ¿Por qué lo hacen?
  • ¿Cómo evolucionan a lo largo de la película Sebastián y Costa?
  • ¿Qué es lo que más te impresionado de la película porqué?

4.2.Nos interpela

  • ¿Qué sabes de Antonio de Montesinos y de Bartolomé de las Casas?
  • ¿Qué otras personas, santos, se han dado a conocer por su lucha contra las injusticias?
  • ¿Qué situaciones de injusticias del mundo de hoy te interpelan más?
  • ¿Con quién te identificas más, con Costa o con Sebastián? ¿Por qué?
  • ¿Qué puedes/podemos hacer para dar una respuesta ante estas injusticias?

 4.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo
  • ORACION: ENVÍANOS LOCOS

¡Oh Dios! Envíanos locos,
de los que se comprometen a fondo,
de los que se olvidan de sí mismos,
de los que aman
con algo más que con palabras,
de los que entregan
su vida de verdad y hasta el fin.
Danos locos,
chiflados,
apasionados,
hombres capaces
de dar el salto hacia la inseguridad,
hacia la incertidumbre
sorprendente de la pobreza;
danos locos,
que acepten diluirse en la masa
sin pretensiones de erigirse un escabel,
que no utilicen
su superioridad en su provecho.
Danos locos,
locos del presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores eficientes del proletariado,
amantes de la paz,
puros de conciencia,
resueltos a nunca traicionar,
capaces de aceptar cualquier tarea,
de acudir donde sea,
libres y obedientes,
espontáneos y tenaces,
dulces y fuertes.
Danos locos, Señor, danos locos.
(L.J. Lebret.)

  • DIOS Y TÚ

Sólo Dios puede crear,
pero tú puedes valorizar lo que El creó.
Sólo Dios puede dar la vida,
pero tú puedes transmitirla y entregarla.
Sólo Dios puede dar la fe,
pero tú puedes dar tu testimonio.
Sólo Dios puede infundir esperanza,
pero tú puedes restituir la confianza del hermano.
Sólo Dios puede dar la fuerza,
pero tú puedes apoyar al que está desanimado.
Sólo Dios puede dar amor,
pero tú puedes enseñar a tu hermano a amar.
Sólo Dios puede dar la alegría,
pero tú puedes indicarla a los otros.
Sólo Dios es la luz,
pero tú puedes hacerla brillar en el mundo.
Sólo Dios es la vida,
pero tú puedes distribuir entre los otros la alegría de vivir.
Sólo Dios puede hacer lo imposible,
pero tú podrás hacer siempre lo que es posible.
Sólo Dios puede operar milagros,
pero tú puedes hacer el sacrificio.
Sólo Dios puede hacer germinar la simiente del bien,
pero tú puedes plantarla en el corazón humano.
Sólo Dios se basta a sí mismo,
pero prefiere contar contigo.
(José Luis Martín Descalzo)

  • Lectura de la Palabra de Dios: Ex 3, 1-14
  • Momento de silencio para la reflexión personal. Después se puede dejar un momento para que compartir lo meditado o hacer oraciones espontáneas.
  • CITA

Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay hombres que luchan un año
y son mejores.
Hay hombres que luchan muchos años
y son muy buenos.
Hay los que luchan toda una vida:
esos son los imprescindibles.
Bertolt Brecht

  • LETANÍA

Enséñame cómo se va a ese país
que está más allá de toda palabra
y de todo nombre.
Enséñame a orar a este lado de la frontera,
aquí donde se encuentran estos bosques.
Necesito que tú me guíes.
Necesito que tú muevas mi corazón.
Necesito que mi alma se purifique
por medio de tu oración.
Necesito que robustezcas mi voluntad.
Necesito que salves y transformes el mundo.
Te necesito a ti para todos cuantos sufren,
para todos cuantos padecen prisión,
peligro o tribulación.
Te necesito para todos cuantos han enloquecido.
Necesito que tus manos sanadoras
no dejen de actuar en mi vida.
Necesito que hagas de mí,
como hiciste de tu Hijo,
un sanador, un consolador, un salvador.
Necesito que des nombre a los muertos.
Necesito que ayudes a los moribundos a cruzar el río.
Te necesito para mí, tanto si vivo como si muero.
Es preciso. Amén.
(Thomas Merton)

  • Padre Nuestro

Preparado por Carlos Comendador

Puedes encontrar aquí el trailer de la película:

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