The visitor

1. Ficha técnica

Dirección y guión: Tom McCarthy.
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 103 min.
Género: Drama.
Interpretación: Richard Jenkins (Walter Vale), Hiam Abbass (Mouna Khalil), Haaz Sleiman (Tarek Khalil), Danai Gurira (Zainab), Maggie Moore (Karen), Richard Kind (Jacob), Amir Arison (Sr. Shah), Marian Seldes (Barbara), Michael Cumpsty (Charles).
Producción: Mary Jane Skalski y Michael London.
Música: Jan A.P. Kaczmarek.
Fotografía:
Oliver Bokelberg.

2. Sinopsis

Walter Vale, un profesor universitario de Connecticut que viaja a Nueva York, se ve envuelto en la vida de una joven pareja inmigrante a la que encuentra viviendo en su apartamento de Manhattan, un piso que apenas visita. Tarek, un músico sirio, y Zainab, su novia senegalesa, viven allí porque alguien les ha alquilado el apartamento, haciéndose pasar por el dueño.

3. Comentario vocacional

The visitor nos narra la historia de Walter Vale y el cambio que se produce en su vida después de encontrase con Tared y Zainab. Es por ello un relato que nos puede interpelar y hacer reflexionar sobre el sentido y el enfoque que le estamos dando a nuestra vida.

Walter es un profesor que imparte clases de Economí­a en la Universidad, un hombre solitario que se ha quedado viudo y que sigue añorando a su mujer. Está cansado de todo lo que le rodea, las clases, los alumnos, sus compañeros de departamento, en fin, de todo lo que representa su existencia. Lleva veinte años haciendo lo mismo, fingiendo estar ocupado pero en el fondo se siente vacío, carente de aficiones y estímulos que le empujen a seguir adelante. Lleva una vida gris porque, sin ilusión, se ha estancado. Lo único que podría romper su monotonía son las clases de piano que le recuerdan a su mujer. Pero no tiene talento para ello.

En su vida monótona se produce un encuentro fortuito. Obligado a desplazarse a New York encontrará su casa ocupada por dos inmigrantes a quienes un desaprensivo les había engañado y les hacía pagar el alquiler. Vistas las circunstancias y dado que es de noche, Walter decide acogerlos en su casa hasta que encuentren otro alojamiento. Comienza así una historia de solidaridad entre desconocidos. Y no conviene perder de vista este dato: no obstante su vida mortecina, Walter supo acoger lo imprevisto que le ofreció la vida para agarrarse a ello como si de una tabla de salvación se tratara. Por ello se salvó.

A pesar de tratarse de inmigrantes en situación irregular, Tared y Zainab tienen unas ganas inmensas de vivir. Y Walter lo recibe como un regalo, como un soplo de aire fresco en su vida, de tal manera que no sabrá ya separarse de ellos. Cuando conozca a la madre de Tared experimentará renacer en él un amor lleno de ternura y serenidad. Walter recuperará la ilusión de vivir y renacerá de sus propias cenizas a ritmo del djembe, el tambor africano que toca Tared.

Efectivamente la transformación de Walter viene expresada simbólicamente por la música en general y los instrumentos en particular. Comienza queriendo tocar el piano, símbolo del refinado universo occidental, y termina batiendo el djembe, uno de los instrumentos africanos por excelencia. Son por tanto instrumentos opuestos, intelecto versus pasión. José Arce nos lo explica de la siguiente manera:

La transición musical del pasado al presente, tan literal como alegórica, viene marcada por la vetusta, elegante silueta de un piano clásico y por la dinámica curvatura de un djembé africano, auténtica herramienta de purificación del protagonista que libera para siempre el ritmo ─vital, anímico, existencial─ sepultado en su interior en una secuencia final potente e inolvidable (José Arce).

Cuando Walter comience a practicar Tared le dirá que tiene que aprender a cambiar de ritmo olvidando lo que ya sabía: la música clásica. Le animará a descubrir un ritmo nuevo y por ello, un talento escondido. Como dice Julio Rodríguez Chico:

Richard Jenkins se gana ya al espectador tocando el tambor en el parque, libre de prejuicios y necesitado de sentimiento y aire fresco que vengan a sustituir la racionalidad de la música clásica. Se le ve disfrutar como a un niño con su nuevo juguete, lo mismo que se percibe la sintonía con su amigo cuando le visita en el centro de detención —precioso el momento en que crean ritmos con pequeños golpes en la mesa—, y se le ve conmoverse con Mouna como un adolescente con su primer amor en el restaurante (Julio Rodríguez Chico).

Esta explosión de vida en su interior que experimenta Walter no es algo pasajero. En el momento de la prueba (la detención de Tared) Walter se implicará con todos sus medios para sostenerle a él, a su madre y a su novia. Esta nueva complicación no le echa para atrás sino que le dará un sentido más profundo a lo que hace.

La película de Tom McCarthy nos presenta la realidad de la inmigración en USA y nos habla de su sistema judicial y penitencial. Son realidades que no podemos dejar de lado. Pero centrándonos en el personaje de Walter, descubrimos que es una persona que no da la espalada a esta realidad y que se compromete por la justicia en el caso concreto de Tared.

En resumen, con “The visitor” podremos reflexionar en torno a valores vocacionales como el sentido de la vida (la ilusión de vivir), la disponibilidad y apertura al cambio, la acogida, el servicio, el compromiso…

4. Materiales para trabajar la película

4.1.Ver y analizar

  • ¿Cómo es el Walter que se nos presenta al comienzo de la película?
  • ¿Cómo evoluciona Walter conforme pasan los días?
  • ¿A qué se debe este cambio?
  • ¿Qué simbolismo tienen en la vida de Walter los instrumentos musicales: el piano y el djembe?

 4.2.Nos interpela

  • ¿En qué sentido tu vida está estancada y resulta monótona y gris?
  • ¿Qué le habría pasado a Walter si hubiera echado sin miramientos de su casa a Tared y Zainab?
  • ¿Qué experiencias has tenido de ayudar a desconocidos?
  • En ocasiones algo que no esperamos y nos sorprendente nos ayuda a cambiar y crecer. ¿Has tenido alguna experiencia así que puedas compartir con el grupo?
  • ¿Crees que aprovechamos todas las posibilidades que nos da la vida para vivir con ilusión?
  • ¿En qué sentido el Señor te ha visitado de una manera que no esperabas? ¿Lo supiste acoger?

 4.3.Oramos

  • Canto apropiado y conocido por el grupo
  • Oración:

Ven Ruah, dadora de vida, abre nuestros oídos,
libéralos de sorderas cómplices, de tapones distorsionadores.
Limpia nuestra mirada, transforma nuestro corazón,
ensancha nuestras entrañas,
aligera nuestros pies en la dirección que tú nos marques.
Haz, Tú, posible que este tiempo sea de docilidad a tu acción,
de soltar nuestros controles, de abrir puertas y ventanas.
Danos la capacidad de acoger las interpelaciones que nos vengan:
molestas algunas, difíciles de aceptar otras,
que nos desconcertarán, nos producirán dolor, miedo
y seguramente nos desplazarán
de muchas de nuestras seguridades y certezas
hacia la búsqueda permanente de tus caminos.
Concédenos también que este tiempo lo sea de humor entrañable
para acoger nuestra debilidad y pecado,
para no tomarnos demasiado en serio y poner así de manifiesto
que el Reino que buscamos es tuyo y no nuestro,
don tuyo y regalo que pide ser acogido y cuidado.
Amén. ¡Ven que te necesitamos!.
(Emma Martínez Ocaña)

  • Palabra de Dios Mt 2, 1-11
  • Momento para la reflexión personal. Se pueden compartir el fruto de la meditación.
  • Texto:

ES HORA DE ASOMARSE AL INFINITO
Es hora de salir al balcón de la vida,
mirar el horizonte, despertar al alba
y sentirse llenos de alegría.
Es hora de asomarse al infinito,
de anunciar y cantar, trabajar y proclamar
que es posible un mundo nuevo y distinto.
Es hora de entrar en la noche sin miedo
y ser sus testigos;
descubrir su presencia entre nosotros
fortaleciendo nuestras esperanzas y anhelos.
Es hora de romper los esquemas de siempre;
de escuchar las palabras del silencio;
gustar su presencia callada, confesar la vida,
andar por los desiertos y abrir nuevas sendas
por donde pueda llegar el Reino.
Es hora de iniciar caminos nuevos,
arriesgarlo todo,
apostar por Dios y su Reino.
Es hora de la Pascua, de Resurrección,
de brindar por la Vida Plena
que el Señor nos sigue trayendo,
para ensanchar nuestro corazón
y hacerlo más sensible y más fraterno. AMÉN

  • Oración:

¡ABRE TU PUERTA!
Señor:
Tú llegas a nuestro mundo
y nos invitas a abrir la puerta
de nuestro corazón
a todos los hombres.
Tú ya nos dijiste
que eres Tú quien viene
cuando alguien llama
a nuestra puerta.
Tu palabra es ésta:
“He aquí que estoy a la puerta y llamo.
Si alguno oye mi voz
y abre la puerta,
Yo entrará y cenaré con él
y él conmigo”.
Señor:
que sepamos escuchar tu voz,
esa voz que nos llega
por nuestros hermanos.
Que abramos la puerta
para acogerte a Ti,
y en Ti a todos los hombres.

  • Padrenuestro

Preparado por Carlos Comendador

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